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El poder la vulnerabilidad, la resiliencia

Yraida Moreno Luna

· 18 de junio de 2026

El poder la vulnerabilidad, la resiliencia

La vulnerabilidad puede parecer una debilidad, pero en realidad es una puerta hacia la resiliencia y el crecimiento personal. A través de las voces de expertos como Viktor Frankl y Brené Brown, te invitamos a explorar cómo transformar el dolor en recursos internos que fortalezcan tus relaciones y te permitan abrazar la vida con autenticidad y coraje.

En mi labor como psicoterapeuta, docente y consultora en Sel-Management escucho muchas historias, son datos con alma. Y no deja de sorprenderme, cada día, la capacidad extraordinaria que posee el ser humano para hacerle frente a la adversidad; sin embargo, hay quienes no han podido todavía superar algunos eventos de vida y que todavía hoy hacen estragos emocionales propiciando actos que limitan el quehacer y las relaciones de esas personas.

Hoy te comparto algunos puntos de vista, tanto propios como el del colega ViKtor Frankl –autor del libro “el hombre en búsqueda del sentido”- y de la Dra. en Sociología Brené Brown. Facilitaran la comprensión en relación al tema de la resiliencia y te dejaran la oportunidad de tomar algunas consideraciones para que puedas hacer tu propio camino ante la adversidad.

¿Qué es la resiliencia?

Es la capacidad de hacerle frente a las adversidades de la vida, transformando el dolor en recursos internos que serán la fuerza para superarse, salir enriquecido y fortalecido de ellas. Una persona resiliente comprende que es el arquitecto de su propia alegría y su propio destino. En este sentido, es capaz de propiciar relaciones interpersonales que suman al crecimiento personal y desarrollo.

¿Cuáles son las características de una persona resiliente?

    Salen del círculo de la víctima

    No hacen drama y piden ayuda, de lo que verdaderamente necesitan para dar el siguiente paso

    Tienen el coraje de explicar la historia de quiénes son desde su corazón, asumiendo los errores como maestros

    Se dan el permiso de ser imperfectos, asumiendo las consecuencias de sus actos

    Dan voz a su desacuerdo, denuncian y proponen soluciones

    Tienen sentido de pertenencia, capacidad de conexión con un otro

    Aceptan la vulnerabilidad como algo necesario para propiciar “la buena voluntad”: buena voluntad para decir "te amo" primero, para hacer algo donde no hay garantías.

    Tienen la disposición para respirar calmadamente mientras esperan al médico después de una mamografía, la decisión de un tribunal, la prueba de embarazo… La voluntad de invertir en una relación que pueda o no salir bien…

    Reconocen la sensibilidad humana de las emociones y se dan el permiso de sentirla: la pena, la vergüenza, el miedo, la decepción, tristeza, sin insensibilizar otros afectos: amor, alegría, ternura…

    Se reconocen en la vulnerabilidad de lo que significa estar vivos

    Se sienten suficientes en la experiencia, dejan de gritar y demandar culpas y comienzan a escuchar

    Son más amables con las personas que les rodean, aun cuando su propia historia sea dolorosa y difícil

    Son más amables y considerados consigo mismos

    Es consciente de su responsabilidad ante otro ser humano que lo aguarda con todo su corazón

    Saben renunciar al anhelo del “que sea diferente”, porque saben que el ansia los dejará atrapados en preguntas sin respuestas

    Se dedican a realizar sus sueños con lo que sí tienen y cuentan para ese momento, aunque no les guste, porque saben que será transitorio

    Aprender amar lo que hacen para poder, posteriormente, hacer lo que aman

    Saben diferenciar los pensamientos que los limitan de aquellos que le fortalecen y empoderan para seguir el impulso hacia su crecimiento personal y desarrollo humano

La resiliencia nos recuerda, en palabras de Viktor Frank, que “nadie podrá arrancarnos lo vivido… Nada se ha perdido, aunque pertenezca al pasado, porque nosotros lo hemos abierto al Ser, y haber sido también es una forma de ser…”.

Publicado originalmente en www.psiquexpresion.com